Política

15 de Junio de 2017

“Necesitamos que nos ayuden a transmitir el buen humor social”

Las palabras del Intendente y del Secretario de Gobierno, en ocasión del brindis para el Día del Vecino, en la tarde del martes en la Casa de la Cultura.

En la tarde del martes más de cien referentes barriales se acercaron a la Casa de la Cultura para el brindis en ocasión del Día del Vecino.
La presencia de numerosos funcionarios, en particular los de las áreas más vinculadas a las problemáticas cotidiana de los barrios, blanqueó desde un principio que se trataba de un fuerte acto político que, por un lado apostaba a respaldar las acciones de acercamiento, diálogo, y trabajo de territorio del actual Secretario de Gobierno Marcos Torres en el proceso, a menudo complejo, de regularización de los centros a través de elecciones, y por otro a ratificar la unidad y la fortaleza del grupo de trabajo de confianza del Intendente.
El Secretario de Gobierno dio un discurso breve, muy abocado a su tarea y a dejar asentada su visión del trabajo en conjunto: “Los centros nos permiten tener un contacto directo con los vecinos y a fijar prioridades. Cada uno de ellos está representado en el Consejo del Vecino, espacio que estamos planteando como una instancia de debate y participación no sólo de problemas puntuales y particulares, sino más bien de políticas públicas de más amplio espectro”. Un interlocutor claro, para poner en marcha o ensayar propuestas políticas sobre todo en cuanto a la obra pública.
Las palabras del Intendente, extensas y encendidas, ratificaron esta necesitad y voluntad de insertar en el ámbito barrial un discurso más retumbante, menos particular y contingente. De hecho, los centros vecinales y los vecinalistas funcionarían como amplificadores y cajas de resonancias de anuncios, objetivos y logros del ejecutivo. Por lo menos, en la forma de hacer política de esta gestión, que apuesta más a los centros vecinales y menos a las viejas formas de los referentes partidarios barriales. Gran parte del discurso se centró en enumerar las obras, en gran medida de infraestructura y servicios públicos, con muchos guiños a los respectivos funcionarios. No faltó el ingrediente de la proyección provincial y nacional, con referencias a su trabajo y función en las mesas de los intendentes y los logros en cuanto a las gestiones de fondos de parte de la Provincia.

“Una sociedad que mira siempre el vaso vacío”
El cierre del mandatario retomó y profundizó este concepto de necesitad mutua: “Necesito que ustedes sigan trabajando en forma conjunta y nos ayuden a transmitir el buen humor social, esa sensación de que las cosas se hacen, de que si nos comprometemos a hacer una obra en un barrio, la hacemos. Esto es lo que genera buen humor social. Nosotros los argentinos tenemos que dejar de estar enojados con todo el mundo, prender la tele e insultar a todos los políticos (…) e insultar en los semáforos, pelear con el kiosquero. Ese se llama mal humor social. Una sociedad que mira siempre el vaso vacío”.
Un pedido encarecido de paciencia y confianza, pero a la vez de ayuda en la trasmisión de los logros y objetivos, a tan solo 4 meses de unas elecciones “Nosotros tenemos que ser transmisores de buen humor social, hacerles entender a la gente que la vida es linda. No hay que tenerle odio al concejal, al inspector de tránsito, al empleado municipal que nos cobra los impuestos, al vecino, al Intendente. Yo voy a ser siempre optimista y positivo”, cerró el joven mandatario, antes del brindis.


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