Editorial

07 de Septiembre de 2014

¿Seguirá haciendo la plancha?

El ex intendente municipal Mario Bonfigli, el político altagraciense más carismático y ganador de los últimos tiempos, está parado en mitad del campo de juego y no define si va en defensa o en ataque. Haciendo un paralelo con el destino sufrido por el legendario entrenador boquense Carlos Bianchi, corre peligro de volver al ruedo […]

El ex intendente municipal Mario Bonfigli, el político altagraciense más carismático y ganador de los últimos tiempos, está parado en mitad del campo de juego y no define si va en defensa o en ataque. Haciendo un paralelo con el destino sufrido por el legendario entrenador boquense Carlos Bianchi, corre peligro de volver al ruedo alentado por el clamor de la hinchada y luego tener que retirarse por la puerta de atrás y silbando bajito.

Es consciente de que si se arriesga e intenta jugar nuevamente en primera, puede resurgir la causa por coimas en la que se encuentra imputado (a pesar de que asegura que fue dormida por “picardías” políticas) y quedar frenado a mitad de la cancha. Por otra parte, también sabe, y lo tiene presente, que la derrota ante un adversario mucho más joven y con menos trayectoria política, podría ser lapidaria, más allá de que afirme no tener miedo y que “se enfrentaría hasta con el Papa”.

La otra opción es que no se presente (según lo decidan las encuestas, muletilla que lleva consigo desde los inicios), en ese caso, el partido radical quedaría en stand by ya que no hay ningún sucesor a quien encomendarle la dura tarea de enfrentar a Facundo Torres y la estructura peronista (4 años en el Gobierno y gozando de gran ayuda provincial).

Sin dudas, el único preparado y con más oficio es el concejal Leandro Morer, aunque en los últimos años le ha tocado batallar solo en la dura arena política, debido a que los otros dos concejales radicales “hacen la suya” y en veredas separadas.

Entre la espada y la pared
Mientras Bonfigli se encuentra agazapado esperando números para saber si sigue “haciendo la plancha” o se tira de cabeza al juego, la UCR se juega muchas cartas. Las eternas grietas internas del partido, y que tomaron mayor trascendencia hace unos días, siguen jugando en contra, a pesar de que los correligionarios afirmen lo contrario y se esfuercen en remarcar que “refuerzan la política”.

Además, los tres concejales que intentan llegar al sillón de Lepri comienzan a visualizar un panorama un tanto gris para sus aspiraciones y deciden en algunos casos tomar decisiones apresuradas, sin pensar que la espalda para soportar los resultados no es la adecuada; las alianzas (esas que se negaron durante tanto tiempo) juegan un papel fundamental. La unión con el Socialismo puede ser una mano alentadora, aunque no asegura victoria si no figura Bonfigli en la lista.

“Tenemos toda la intención de lograr la mayor cantidad de acuerdos”, afirma el ex intendente como preparando el terreno para un partido difícil, quizás el más difícil que le tocó enfrentar y en el que está, según parece, más solo que nunca.

Por Claudia Fernández

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