Con la llegada de la temporada , muchos cordobeses y turistas que buscan refrescarse en los ríos de las sierras se enfrentan también con una realidad cada vez más habitual: el cobro por estacionar cerca de las bajadas al agua. Los precios, que varían según la localidad, generan debate entre quienes disfrutan de un día de pileta natural y quienes consideran que ya es demasiado caro.
En el corazón del verano, Anisacate y Villa La Bolsa encabezan la lista de costos más altos del Valle de Paravachasca. Allí, los valores por vehículo son:
Autos: $10.000 por día
Motos: $8.000
Camiones: $12.000
Ómnibus: $20.000
Gratis para habitantes de Anisacate
Pase libre si el turista pernocta en la localidad
Según las autoridades, este cobro no es por el acceso al río en sí, sino por la prestación de servicios: baños químicos, personal municipal y de Defensa Civil, control y seguridad en los balnearios.
Además de Anisacate y Villa La Bolsa, en la zona y cercanías también se registran otros costos destacados:
Villa Los Aromos: $6.000 para autos y $3.000 para motos (incluye limpieza, seguridad y baños).
La Serranita: $6.000 para autos y $3.000 para motos, con servicios que incluyen guardavidas, iluminación y lugares con asadores.
Villa San Isidro / La Quintana: $8.000 para autos, $5.000 para motos y $1.500 para quienes llegan caminando; algunos residentes quedan eximidos del cobro.
En Potrero de Garay, por ejemplo, estacionar a la vera del río sigue siendo gratuito, aunque sin servicios adicionales
El fenómeno no es exclusivo de Paravachasca sino también en otras sierras:
En Caballango, Mayu Sumaj, Tala Huasi e Icho Cruz, el costo ronda los $7.000 por vehículo por día.
En Villa Carlos Paz, los estacionamientos en sectores costeros promedian entre $4.000 y $5.000, con costos adicionales por asadores o servicios extra.
En algunos lugares de Traslasierra, como San Javier-Yacanto o Villa Cura Brochero, los valores de estacionamiento varían, y en localidades como Salsacate o Villa Dolores directamente no se cobra.
Los municipios y comunas defienden estas tarifas diciendo que la demanda en temporada alta supera la oferta de espacio público, y que la recaudación se usa para:
Mantenimiento del balneario y limpieza,
Servicios de guardavidas y seguridad,
Baños y servicios de higiene,
Personal de defensa civil y emergencias.
Sin embargo, muchos visitantes opinan que las tarifas elevadas —que han pasado de unos pocos cientos de pesos hace años a cifras de miles hoy— pueden desalentar el turismo de un día y beneficiar más a los estacionamientos privados que a la comunidad en general.
Pasar un día en los ríos serranos de Córdoba puede seguir siendo un plan atractivo, pero para muchas familias también significa planificar el presupuesto: el estacionamiento cerca del agua puede costar tanto como otras actividades turísticas, y en algunos casos supera los $10.000 por auto. La tendencia plantea preguntas sobre equilibrio entre prestación de servicios, conservación de espacios públicos y accesibilidad para los visitantes.
