Carlos Cooreman es una de las víctimas de la fuga de gas seguida de explosión desatada a inicios del mes de septiembre en una rotisería de Anisacate. Desde entonces, su estado de salud es crítico y necesitan más de 25 dadores de sangre.
El hombre de 43 años sufrió quemaduras del 30% de su cuerpo. Tras contraer neumonía estuvo entubado y hoy permanece en terapia intensiva del Instituto del Quemado en coma inducido.
Dadores de sangre
La familia ha lanzado una campaña para conseguir 25 dadores de sangre, de cualquier grupo y factor.
A quienes puedan puedan colaborar dirigirse al viejo Hospital San Roque (sito en Rosario de Santa Fe 374, entre Salta y Bv Chacabuco.
A nombre de Carlos Cooreman.