Caso Alós: Policía Judicial realizó un informe refutando las afirmaciones de Prueger

A pedido del Juez Bustos Fierro, Policía Judicial realizó un informe respondiendo y explicando, según está detallado en la causa, cada afirmación que el perito de la querella Enrique Prueger, dio a conocer en el programa televisivo ADN hace una semana atrás, donde afirmó que el oficial de Policía Juan Alós perdió la vida de manera violenta.
Prograna: (http://www.youtube.com/watch?v=9-doyQT6Dps)

En total son 16 puntos los aclarados, algunos de ellos se exponen a continuación con el aporte de las fotografías que están anexas en la causa:

PRUEGER: «Policia Judicial trabajo desde un primer momento en la hipotesis del suicidio»
POLICIA JUDICIAL: «Se puede observar en los informes de la Secretaria Cientifica que en todo momento se abordo la muerte como una «Muerte de Etiologia Dudosa (…) Se procura interpretar los indicios del lugar del hecho de una forma integral aplicando los principios de la logica, la ciencia y la experiencia. Por el contrario, Prueger estudia los indicios en forma individual y desordenada, criticando conclusiones y sin dar argumentos ni fundamentos cientificos de sus dichos».

PRUEGER: «El impacto en el parante no se ajusta a ningun impacto secundario en ese lugar. Parece cortado con un cutter»
POLICIA JUDICIAL::»El señor Prueger analiza fotografías del orificio en el cobertor plástico del parante izquierdo del automóvil de Alós y lo compara con muertas de orificios de impacto de proyectil efectuados desde distintos ángulos de incidencia en metal. Aquí omite analizar el impacto en la chapa que se encuentra por debajo del plástico. Argumenta que no es posible que el impacto del proyectil en la chapa existan ángulos de 90° por lo que concluye que el impacto en el parante de plástico fue realizado con un cutter. Para sostener su hipótesis exhibe algunas imágenes «testigos» En estas mismas imágenes se puede observar que los impactos pueden tener varios ángulos de 90°. Por otro lado, en ocasión del relevamiento del automóvil utilizando el escáner laser 3D, se pudo apreciar el impacto en la chapa; luego se colocó una varilla de madera uniendo los orificios del cobertor de plástico y del parante de chapa del vehículo, quedando la misma fija, representando la trayectoria que realizó el proyectil luego de egresar del cráneo de la víctima (…)la trayectoria interna del proyectil en la cabeza coincide con la trayectoria externa referida anteriormente. Todo esto último relevado e incorporado en el Informe del Centro de Desarrollo Interdisciplinario.

PRUEGER: «La mano derecha de Alós no tiene manchas de sangre»
POLICÌA JUDICIAL: «Esta afirmaciòn se descarta completamente con la observaciòn de las fotos del lugar del hecho (Nº 12, ampliaciòn foto 13,19,41) donde se ve claramente manchas de sangre en las manos de Alós. Prueger habla de que «normalmente» debe haber «spray» en las manos de la persona que se ejecuta un disparo. Esta afirmación carece de sustento científico, de acuerdo a los especialistas médicos existen múltiples variables que pueden condicionar un sangrado de proyección desde el orificio de entrada al momento del disparo: la apertura de la cavidad bucal, la profundidad del arma de la cavidad, posición d ela cabeza, posición del arma, entre otros. Por otra parte Prueger comete un error de razonamiento en virtud de la ambigüedad de su premisa mayor: si sostiene que «normalmetne» en una persona que se dispara con un arma de fuego encontramos «spray» de sangre en las manos, no podemos concluir categóricamente que en todos los casos deba suceder dicha situación.

PRUEGER: «La sangre de la puerta del conductor es spray, no se explica cómo llega allí con la puerta cerrada. La puerta estaba abierta»
POLICÍA JUDICIAL: «En el marco de la Reunión Interdisciplinaria, los especialistas señalaron que las manchas de sangre de la puerta (foto 42) tienen características de proyección y fueron producto de la caída a nivel superior (sangrado de nariz y boca) a un nivel inferior sobre su propio antebrazo provocando las salpicaduras den la puerta. Agregando luego que la sangre también impactó en el sector del asiento y zócalo y se proyectó sobre la puerta. Esto se evidencia observando la foto 38 del informe mencionado (…) En la fotografía 42 se puede observar claramente que los rastros de sangre sólo se encuentran en el sector plástico de la puerta. Si partimos de la hipótesis de Prueger, de que la puerta estaba abierta, no se explica porque no hay rastros de sangre en el sector metálico de la puerta.

PRUEGER: «Que la química levanta la muestra de sangre del arma de la armadura lateral izquierda solamente. El arma nunca estuo en la boca de la víctima, porque no hay sangre del lateral derecho. Debería tener sangre en todas partes»
POLICÍA JUDICIAL: «En cuanto a la sangre sobre el arma, en el informe químico Nº 19283-1503223, se indica que «se levantan» muestras de la armadura lateral izquierda como así también de la corredera. Así como se concluyó que gran parte del cañón del arma se habría encontrado dentro de la cavidad bucal al momento de producirse el disparo, se puede afirmar que la proyección en «spray» de la sangre habría quedado en el interior de la boca, como se registró con los restos de deflagración de la pólvora. El médico forense afirmó que el arma se encontraba dentro de la cavidad bucal de la víctima lo que produce que los restos de pólvora queden depositados dentro de la boca y no egresen hacia afuera (…) Médicos y balísticos afirmaron que la posición final del arma sobre la falda de la víctima es compatible con que la acción del disparo haya sido realizado por la víctima. A su vez, los médicos manifestaron que luego del disparo el brazo del arma habría caído sobre el regazo durante el período agónico por acción de la gravedad y el peso del arma.

PRUEGER: «Modificaron la escena, el celular»
POLICÍA JUDICIAL: «Esto se descarta con la fotografía efectuada desde afuera del vehículo, la Nº 13, donde se alcanza a ver que el celular se encuentra, antes de que el vehículo sea abierto, debajo de la mano izquierda de Antonio Alós. Observando la foto Nº 19 que fue tomada desde el interior de la cabina del vehículo, antes de que el cuerpo fuera movido de su posición original, se observa cual es la posición del arma. La fotografía Nº 28, donde ya no se observa el arma y sólo se ve el celular, fue tomada desde el interior de la cabina del vehículo, una vez que el arma fue retirada de su posición original. El secuestro, verificación, descarga y aseguramiento del arma de fuego es la principal tarea del perito balístico, que provee con este acto el grado suficiente de seguridad para que el resto del equipo científico continúe su trabajo.

PRUEGUER: «No es posible tener arma, celular y foto en la misma zona»
POLICÍA JUDICIAL: «No posee fundamento técnico-científico la afirmación manifestada. Sin embargo vale aclarar que no todos los elementos se encontraban en una mano, el celular se encontraba por debajo de la mano izquierda, como se observa en la foto Nº 13 Y 13 BIS (ampliación de la foto 13) y la foto carnet se encontraba sobre la cremallera del pantalón como se observa en la foto Nº 38 y 41.

PRUEGER: «La mancha que está a la altura del cinturón en el parante, es por contacto, no de spray. Significa que la cabeza estuvo apoyada, pero que es imposible que e haya apoyado después del disparo, porque es imposible que haya llegado el disparo al lugar del impacto con la cabeza apoyada en el parante. NO HAY NADA. Si se encuentra spray en la puerta delantera en la parte inferior pero la parte superior está impecable»
POLICÍA JUDICIAL:: «El señor Prueger manifiesta la inexistencia de manchas de sangre en la zona del impacto del cobertor del parante. manchas que se observan claramente en foto Nº 22, que fueran analizadas en el informe «Movimiento posterior al disparo y posición final d la víctima», donde se manifiesta que la transparencia de la energía cinética del proyectil en el interior de la boca habría provocado que la cabeza se flexione hacia atrás y hacia su izquierda, impactando (o apoyándose) contra el parante. Esto puede deducirse, de acuerdo al razonamiento de los especialistas, en virtud de las manchas de sangre (del grupo y factor de la víctima) que se relevaron en el cobertor plástico del parante izquierdo. Estos rastros fueron producto de un contacto de la cabeza ensangrentada y luego se produjo un escurrimiento a causa de la gravedad. Posteriormente la cabeza se habría inclinado hacia adelante con un leve rotación de la misma, causando el profuso sangrado sobre el sector del pecho de la remera. Al respecto explicaron los especialistas que existió un periodo de agonía lo que posibilitó el sangrado mencionado.

PRUEGER: «Sangre en la remera, en la espalda, no en el respaldo del asiento, tampoco en el cabezal, pero si en la parte inferior de la mampara de la puerta izquierda parte inferior, debería haber sangre donde se ve apoyado en el vidrio y sector superior de la puerta. Si el disparo fue dentro del auto debió quedar sangre en el asiento o en el parante. NO HAY NADA. S i se encuentra spray en la puerta delantera en la parte inferior pero la parte superior está impecable»
POLICÍA JUDICIAL: «La inexistencia de sangre en el respaldo y cabezal del asiento se explica por la posición del cuerpo que debió tener al momento de efectuar el disparo, según la trayectoria intracorpórea trazada por los médicos y la trazada por el personal de planimetría al momento del escaneo del vehículo. La afirmación de «impecable» en cuanto a ausencia de sangre en la parte superior de la puerta, se descarta completamente al observar la fotografía ya mencionada, la Nº 19 (…).

PRUEGER: «No se aclara de donde se secuestra el proyectil. No hay constancia de quien lo secuestra ni tampoco hay fotografía del mismo»
POLICÍA JUDICIAL: «Ello es incorrecto, ya que en acta de secuestro del perito balístico, agregada al informe Nº 1502037 se deja constancia de donde se secuestra el proyectil, quien es el que lo hace y se fotografió en la ubicación final (sobre el asiento) una vez retirado el cobertor plástico (Fotos 43, 44 del informe fotográfico Nº 1502034)

PRUEGER: «Sangre en distintas direcciones en el rostro de Alós»
POLICÍA JUDICIAL: «Prueger sostiene en base a la observación de la foto Nº 79 que fue tomada en la morgue judicial, que en el rostro de Alós existen rastros de sangre en distintas direcciones. A partir de ello concluye que el cuerpo fue movido en los minutos inmediatos posteriores luego de que se produjera el disparo. Eso puede descartarse en virtud de que en la fotografía 39 no se observa el rastro que el menciona y si puede apreciarse el mismo en la fotografía 71, luego de que se retirara el cuerpo del vehículo por parte de Policía Judicial. En virtud del movimiento de sacarlo del vehículo y por efecto de la gravedad, la sangre acumulada en la cavidad nasal se precipita hacia el costado izquierdo.

Se anexaron las fotografías Nº 6, 12, 13, 13 BIS, 19, 22, 28, 38, 41 y 42; de las 83 que se encuentran incorporadas a la causa.

006 1 - Diario Resumen de la región
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