Finalmente, y tras varias semanas prófugo, durante la mañana de ayer Lucas Fernández (44), alias «el porteño» se presentó espontáneamente a la Justicia. Al hombre de barrio Parque San Juan se lo acusa de ser el homicida de Luciano Del Vecchio (42), un reconocido jockey de Villa Oviedo.
Fernández está imputado de «Homicidio Simple», una figura penal que da cuenta de un crimen intencional, doloso, en donde no se emplearon armas de fuego como así tampoco hubo alevosía y/o saña alguna, aunque si deja claro de lo voluntario del acto. Esa figura, comprende una pena de entre 8 a 25 años de prisión.
Así mismo, y si bien la fiscalía a cargo completó con la etapa de declaración de todos los que pudieron haber tenido un grado de involucramiento en el hecho, de una u otra manera, se estima que el único testigo ocular directo de los momentos previos a la muerte de Del Vecchio fue Gustavo Finot, quien antes de declarar en la causa lo hizo ante RESUMEN.
El hombre sostiene que quien golpeó a Del Vecchio fue una sola persona, «el porteño, y que el golpe fue sólo uno. Asegura que se trató de un golpe de puño que provocó que, en la caida, la víctima golpeara «con una silla o un mueble» y luego contra el piso. Finot también declaró que tras esto, Del Vecchio «se levantó, no sabía lo que había pasado, pidió disculpas» y tras pedirle que le prestara una remera y un pantalón, «se fue caminando» del lugar. «Si se peleó con alguien más después de salir de mi casa, no lo sé pero lo que pasó ahí fue eso», reafirmó Finot.
Lo cierto es que de mantenerse firme está version, y por supuesto analizando las conclusiones de la autopsia, algunos podrían decir que en realidad se está al frente de un Homicidio preterintencional. Es decir, Fernández agredió a Del Vecchio en el marco de una pelea, su intención «única» fue la de darle un golpe pero no la de ocasionarle la muerte cómo termina ocurriendo. Esa figura es similar a la de un homicidio culposo y la pena prevé incluso excarcelación hasta tanto se llegue a juicio. Tal y como ocurrió con el caso de la muerte de Joaquín González; aunque esta situación haya tenido sus grandes diferencias.
Paralelamente puede aparecer un escenario distinto, en dónde la fiscalía encuentre nuevos elementos que den cuenta de que en realidad los hechos fueron distintos. Siempre hipotéticamente hablando, y allí hasta pueden haber nuevos imputados. En fin, ¿está dicha la última palabra?.
