El amor lo puede todo: Alta Gracia y la historia de Cachito

Esta sección se realiza en colaboración con el personal de la Fundación ADMA. A partir de esta recopilación, podemos determinar que con cuidado y cariño, el amor lo puede todo.

Normalmente, las personas vemos casos de animales abandonados pero solo nos quedamos con ese momento. ¿Qué sucede después? ¿En algún momento mejoran? ¿Habrán conseguido familia?, entre otras preguntas. Por ello, en esta sección denominada “El amor lo puede todo”, contaremos lo que sucedió después de que estos animales llegaron a la casita de la Fundación ADMA. Hoy contamos la historia de Cachito.

Cachito estuvo encerrado no se sabe por cuánto tiempo, sin que el sol tocara su piel. Su pelo fue creciendo, y la humedad, la oscuridad, suciedad, etc. propiciaron lastimaduras de piel, miasis, hasta una gran infección. Afortunadamente, de no haber sido rescatado, tal vez la historia que contaríamos hoy sería otra. 

El animalito tuvo demasiada ayuda con papelería, rescate, atenciones veterinarias, hogar de tránsito, curaciones, paciencia, dosis extra de amor y dedicación de los voluntarios que se involucraron en cambiar su vida. 

“Por supuesto, hubo mimos, paseos, noches en vela, hasta la búsqueda de la familia adecuada para él y una adopción que, luego de más de seis meses, cerró el ciclo de otro rescate y una nueva vida”, dijo la presidenta de la Fundación, Carolina Romagnoli, en diálogo con RESUMEN.

“Una vez más, podemos asegurar que El Amor lo puede todo, sumando personas comprometidas que a través de acciones organizadas logran una segunda oportunidad para un ser indefenso. Hay muchos Cachitos por los que todos los días se renueva el compromiso de cada voluntario”, finalizó.

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