NoticiasSociedad

«El cáncer es un síntoma, no un diagnóstico»

Carina Zejdlik, reconocida vecina de la ciudad de Alta Gracia por su transitar con el cáncer y sus campañas de concientización, sus libros y su reciente pequeña incursión en la política, dialogó con el equipo de "Todo Pasa" de FM 88.9.

Zejdlik es acompañada por tercera vez por el cáncer. El primero fue el cáncer del mama, que la llevó a ser parte de las Amazonas de Córdoba.

Mientras transitaba ese cáncer, comenzó a escribir frases en las redes sociales, sobre todo a través de Facebook, referidas a la vida, a las pequeñas cosas, a valorar todo eso que uno no se da cuenta

Carina pertenece a la Fundación Amazonas sin fines de lucro, y que actualmente se está abocando al “Octubre rosa”. “Estamos con toda la movida rosa. Tuvimos el despertar del bote dragón, que corresponde a una ceremonia china ancestral y ahora se viene el nacional del bote dragón. Somos sede y haremos el encuentro en Almafuerte. De toda la provincia, se han inscripto 200 grupos, que son 200 mujeres que representan a otros grupos como el nuestro”, comentó.

WhatsApp Image 2021 10 13 at 10.46.17 - Diario Resumen de la región

Para quienes desconocen, el »bote dragón» es un bote de una dimensión de 13 metros y 250 kilos. En él ingresan 12 amazones, un timonel y un drummer, que marca el ritmo del corazón del dragón. “Remamos al unísono, porque es un símbolo que nos representa en la vida y porque el Dr. Mckenzie, de Canadá, hace 25 años empezó a hacer este ensayo con mujeres con una metodología para evitar o disminuir el linfedema. El remo es un drenaje natural”, explicó.

Por su parte, aclaró que ya no se habla más de “lucha contra el cáncer”, sino que octubre es el mes de concientización para la prevención y detección precoz del cáncer de mama. “Consideramos que no somos ni guerreras, ni luchadoras, ni heroínas. Somos mujeres que tenemos una patología y que acompañamos al cáncer, y él nos acompaña a nosotras. Nosotras no luchamos, sacamos esa palabra bélica y la transformamos en amor y en dar. Sentimos hoy que es tiempo de dar. A través de la fundación buscamos contener a hombres y mujeres recién diagnosticados y a sus familias«.

Zejdlik tuvo una breve vinculación con la política. Contó que fue una instancia, ya que después vino un nuevo cambio al tener nuevamente metástasis y comenzó a tomar distancia, porque no podía seguir el ritmo. “Agradecí la enseñanza y poder estar con ellos. Pero no tenía cabeza para tantas cosas”. Dentro de sus aportes, relató que le gustaba abarcar el tema educación en el municipio. “Me gustaría tener un parque educativo, como los que hay en Córdoba capital, que es la educación no formal. Lo hablé con los chicos en su momento, pero no he vuelto a sumar mucho”.

Carina proviene de una familia de cuatro hermanos, siendo ella la segunda en edad, y su vida se vio marcada por tres grandes figuras de su círculo íntimo: su mamá y sus dos abuelas. “La máxima preocupación de mi mamá son sus hijos y sus nietos. Se ocupa mucho de mi papá también. Mis dos abuelas, mi abuela paterna, Juliana, vino sola a los 19 años desde Eslovaquia, y mi abuela María fue una mujer de mucha fe, que quedó sola con seis hijos y nunca tuvo odio hacia nada ni nadie”.

WhatsApp Image 2021 10 13 at 10.46.19 - Diario Resumen de la región

La maternidad la encontró muy joven. Tenía tan solo 19 años cuando quedó embarazada de Juli, su hija mayor, mientras estudiaba abogacía y magisterio. “Me casé con Juan, que es un estandarte que sostiene y contiene, siempre con calma. Después vino Guada, de 23 años, y Tomi, que tiene 22. Era chica, y por supuesto tuvo sus connotaciones el tema de estar estudiando, recibiéndome y embarazada. Tuve la bendición de entrar a las escuelas municipales en Córdoba, donde trabajé en escuelas de zonas urbano marginales, y después me convocaron me convocaron de la Dirección de Educación, para trabajar en la Subdirección de la modalidad Adultos y Jóvenes. Yo quería estar en todo, saber todo, y después me di cuenta, con el diagnóstico, que la vida pasa por otro lado y no podés controlar todo. Empecé a hacer terapia y a soltar y entender que la vida es cada día y un diagnóstico no nos define. Ya tenemos fecha de vencimiento con o sin cáncer. Lo dejo con fe y sigo con la familia a pleno. La palabra miedo te ata y te retiene. No te permite avanzar. El cáncer es un síntoma, no un diagnóstico, para mí se convirtió en eso, en tratar de sanar”.

En su transitar por esta enfermedad, Carina comenzó a compartir fragmentos de su autoría que publicaba en Facebook, y que posteriormente derivaron en su primer libro: “Retratos de cosas simples”. “El primero son prosas y poesías, que no tocan específicamente el cáncer. Ese libro surgió cuando terminé las primeras quimios. Nunca escribí en la computadora, sino que escribo en el celu y subo a las redes. Al año siguiente escribí “La cita”, y el último fue inspiración de la vida de mi abuela, bajo el nombre “Me lo contó la Luna”«.

Por último, habló de sus mayores logros, sus hijos. “Mis hijos son muy compañeros. A pesar de sus obligaciones y trabajos, me cuidan. Me siento bendecida por los hijos que tengo. He cometido errores y me he disculpado. De grande aprendí que con la calma se logran muchas más cosas. También con mi mamá nos acercamos muchísimo más. Hoy soy feliz y disfruto cada segundo que vivo”.

Mostrar más
 

Noticias Relacionadas

Comentarios:

Botón volver arriba