Una vez más, una situación que no queda muy clara involucra directa o indirectamente al Golf Club de Alta Gracia.
A la nunca desmentida venta de supuestos derechos de posesión de un lote que -según la Municipalidad- pertenece a los terrenos adquiridos para el Parque García Lorca, ahora se suma un nuevo capítulo. El tema surge a la consideración luego de que un particular solicitara la habilitación de un restobar en el espacio hoy conocido como “Lomas del Golf”.
Por las dudas…
De acuerdo a lo trascendido, el pedido original solicitaba la habilitación para el funcionamiento de “un restobar y confitería bailable” en el lugar. Pero este pedido original habría sido cambiado por otro, que excluiría la solicitud por el boliche bailable. Esto, debido a los antecedentes del frustrado “Coco Restobar” que finalmente nunca pudo abrir sus puertas.
¿Un nuevo escándalo?
Esta solicitud habría despertado la inquietud de algunos concejales, quienes inmediatamente se ocuparon del tema. El lugar donde se pretende instalar el restó no es otro más que el inmueble donde ya ha funcionado (concesionado a particulares por el Golf Club) otro local de esparcimiento hasta hace poco. Y allí surgieron datos desconocidos hasta ahora.
Al conocido conflicto por el famoso “triángulo” de lotes en disputa entre el Municipio y el Golf Club, las investigaciones dieron a conocer que no solo esa cotizada porción de terreno sería pública por compra en subasta de los terrenos de la ex Compañía de Tierras y Hoteles (según sentencia definitiva del 11 de mayo de 2014), sino que también los terrenos donde se ubica la confitería pertenecerían a lo adquirido por la Municipalidad. De acuerdo al Informe N° 31 de Asesoría Letrada de la municipalidad (de fecha 15 de junio de 2005), y como respuesta al pedido del Golf Club, “resulta jurídicamente improcedente reconocer derecho posesorio alguno sobre el sector”, por cuanto está afectado su uso al dominio público municipal. O sea, que al compar los lotes, el Estado los adquiere con todo lo que en ellos está plantado.
El 30 de mayo de 2005, el presidente de la institución, Javier Ruarte, firmó notificándose de dicha resolución, motivo por el cual resulta, cuando menos llamativo, que al día de hoy, las autoridades del Club sigan alegando derechos posesorios sobre estos terrenos.
De estos lotes, el Golf Club ya cedió derechos de uno, en una operación donde sigue habiendo grises.
