Sociedad

08 de noviembre de 2018

“Estoy feliz de que mi cambio sea dentro de Alta Gracia, aquí me siento como en casa”

Lo expresó Marcos Cabrera en una entrevista abierta con RESUMEN. “El sacerdote de todos”, como lo llaman, asumirá el próximo año como párroco de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, sucediendo al polémico Marcelo Siderides.

La semana pasada fue noticia la decisión que Monseñor Carlos Ñanez del Arzobispado de Córdoba, había tomado con respecto al futuro del polémico Párroco   Marcelo Siderides, quien luego de 10 años de estar al frente de la parroquia Nuestra Señora de La Merced, fue designado a ocupar esa misma silla pero en la localidad de Despeñaderos.

A pesar de que, a decir verdad, la salida de Siderides no cayó tan mal en los ciudadanos que, por el contrario, presumían dicho apartamiento, la  pregunta inmediata fue: ¿Quien le sucederá?. Solo unos días des pues, se confirmó que será Marcos Cabrera, el joven sacerdote de la Parroquia de Fátima, conocido como  “El sacerdote de todos”.

RESUMEN dialogó con el padre Marcos, quien manifestó, entre otras cosas, estar feliz por el desafío:  “Para nosotros, los sacerdotes, los cambios de parroquia que el Obispo nos va proponiendo son algo habitual y, en cierta medida, estamos preparados para eso. Claro que siempre resulta movilizante, y desafiante a la vez, llegar a una nueva comunidad parroquial, para compartir la vida y el ministerio. Yo estoy feliz de que mi cambio sea dentro de la misma ciudad de Alta Gracia, en la que ya me siento como en casa”.

“Misa en lenguaje de señas”

Dialogando con quien será el nuevo párroco de la Iglesia emblema de la ciudad, notamos porque la gente dice que es el sacerdote de todos. Cabrera, es uno de los religiosos que considera que el Evangelio debe ser entendido por todos y que, para que eso ocurra,  el sacerdote debe saber adaptarse y aprender. Claro ejemplo de esto,  son sus misas en lenguaje de señas  para sordomudos.

“Hace muchos años que, siendo adolescente, participé en una Misa en la que una niña sorda recibía su Primera Comunión. Durante la celebración, me preguntaba a mí mismo cómo habría sido su preparación, y me conmovió darme cuenta de que ella no podía entender lo que se decía durante la Misa.  En ese momento vinieron a mi corazón, entonces, las palabras que Jesús pronuncia al final del Evangelio de Mateo: “Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos”. Entendí que las personas sordas eran parte de ese “todos”, y que la mayoría de las veces quedaban excluidos del anuncio del Evangelio”, sostuvo el padre Marcos aludiendo a la razón que lo llevo a querer  aprender  la Lengua de Señas; la cual forma parte de sus misas para la comunidad sordomuda desde hace 11 años.

La música, su cable a tierra

Quien ha presenciado alguna vez las misas del padre Marcos puede asegurar sobre sus múltiples maneras de transmitir. La palabra, el lenguaje de señas y sobre todo la música forman parte de ese todo  que comparte en cada encuentro a los fieles que llegan a su iglesia. Más de una vez lo  habrán escuchado tocar el violín, la flauta y  el piano y, quizá sea esa la razón por la cual ha conquistado a la  comunidad joven y la atrajo  hacia la iglesia. La renovación está en su impronta.

El deseo: “Caminar juntos”

Marcos es sacerdote desde hace  11 años y desde el 2010 presta servicio en esta ciudad. Ahora, el desafió es un poco mayor pero el modo es el mismo: “mi llegada a la Parroquia Nuestra Señora de La Merced me genera muchas expectativas, pero sobre todo el deseo de llegar, conocer, dialogar, para ir descubriendo juntos  los caminos que Dios va trazando para esa comunidad concreta”, manifestó el sacerdote y agregó: “le pido a Dios la capacidad de ponerme al servicio de la comunidad para que  podamos hacer una linda experiencia de encuentro con ese Jesús que, siendo el centro de nuestra fe, puede darle un sentido nuevo a nuestras vidas”.

“Me gustaría agradecer de corazón las numerosos muestras de cariño recibidas durante estos días”, culminó el Padre Cabrera.


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