Desde hace tiempo el balneario Pozo de los Curas en Villa la Bolsa parece haberse vuelto un blanco de acecho de los delincuentes y, no solo eso, también de fiestas interminables que terminan en gritos, violencia y con montañas de basura.
Si bien los robos «oportunistas» se multiplican cuando llega el calor, quienes viven en las inmediaciones reportan una situación de intranquilidad constante por los festejos que se dan en el lugar, a todo hora y sin control.
«Tenes basura en todos lados, vienen con música y se quedan hasta cualquier hora y hasta orinan en la puerta de las casas. Es imposible dormir y tampoco podes descuidarte porque se te meten. Varios vecinos sorprendieron a personas en el patio y otros hasta adentro de la casa. No les importa nada, esos no son turistas», expresó un vecino indigno a RESUMEN, a la vez que aseguró que llegó a la Villa hace algunos años atrás, escapando de la gran ciudad y buscando un poco de paz. Sin embargo, esto ya no existe en su zona.
«La gente que viene tranquila a pasar el día no puede dejar el auto solo porque les roban todo. Mochilas, ropa, celulares, lo que encuentran. Nunca hay nadie mirando ni controlando, es un viva la pepa», agregó.
Mientras, cabe recordar que la semana pasada se lanzó el operativo verano sumando la departamental Santa María unos 38 nuevos efectivos policiales para los distintos puntos del Valle de Paravachasca y, las autoridades policiales habían especificado que los balnearios seria prioridad. Así mismo, para los vecinos no alcanza y exigen más seguridad y control.
