Durante la mañana de este martes, el doctor Juan González Grima, quien es Médico Cardiólogo, visitó los estudios de 88.9 FM.
A partir de un diálogo con el equipo de «Todo Pasa», habló de la nueva ley que salió respecto a las obras sociales y las prepagas en el área de salud: «La pregunta que nos hacemos sería qué le conviene a las obras sociales, porque de ahí parte. Las obras sociales y las prepagas son algo muy parecido a un seguro de un auto. Y nos preguntamos qué es lo que nos conviene como obras sociales. No es un gasto grande (Argentina tiene de la salud más baratas del mundo), pero el problema es cuando suceden acontecimientos catastróficos. Ahí es cuando los gastos son muy grandes».
«Desde gente joven hasta grandes preguntan en el consultorio si es necesario adherirse a una obra social. Cada uno que se adhiera a una obra social, es cubrirse o aportar todos los meses un poquito de dinero para que si tengo la mala fortuna de que en algún momento me pase algo grave, la obra social es la encargada de cubrir los gastos. Pero para lo corriente y lo ambulatorio no es bueno. Son empresas, y las empresas tienen que ganar dinero», dijo.
«Se destrabaron los aumentos con el gobierno nuevo y trataron de aumentar todo lo que tenían atrasado en dos o tres meses, más del 100%. Por eso se fue todo por las nubes. Yo categorizo las obras sociales económicos en la mente, en tres grupos grandes: el público objetivo de las obras sociales (25 – 38 años) andan en $40.000 por persona; adultos (40 – 60 años) gastarán $70.000; y después los de +65 años que gastan alrededor de $150.000. Por ley, toda la vida van a tratar de inscribirte en una obra social. Las obras sociales y las prepagas, después de los 60 años, van a hacer lo posible para darte de baja», expresó.
Además, mencionó que «Las obras sociales tienen que estar para cubrir sucesos catastróficos. Si una persona es grande y no tiene obra social, tiene que hacer como si estuviera ahorrando. La salud privada en internación es cara, por lo que se abocan a la salud pública, que es un desastre. Nos conviene tener algún tipo de cobertura, y eso parta de la decisión de ver dónde internarse cuando te pase algo. Sino, consultarlo con tu médico. Cuando contrates una obra social, fíjate el plan que vas a contratar».
En cuanto a las obras sociales sindicales, González Grima dijo que «son la principal fuente de corrupción de los sindicatos. Son un desastre. Algunas ni existen y se quedan con una parte de la plata. Es re bueno que puedas elegir y desviar tus aportes. Antes te obligaban a estar pegado a una obra social sindical por un año, pero está buena la posibilidad de elegir. Pero todavía quedan pendientes las obras sociales públicas».
Por el lado de los monotributistas, el médico expresó que «Hay algunos monotributistas que van pagando de una manera fraccionada, pero hay otros que están obligados a pagar el monotributo ligado a la obra social. Eso deben consultarlo con sus contadores. Cada una de las obras sociales y las prepagas tienen gente en la parte comercial para hacer el desvío de fondos».
«Han bajado las obras sociales. Atiendo un 80% de estudios particulares. Mucha gente se dio de baja. La gente es más pobre, y ese 10% del sueldo no lo puede pagar en las obras sociales», finalizó.
