Sin dudas, Alta Gracia cuenta con comerciantes que han marcado la historia de la ciudad. A pesar de los vaivenes económicos que ha sufrido la Argentina a través de los años, ellos siguen firmes llevando adelante emprendimientos que han sobrepasado todo tipo de circunstancias adversas. Cumplen una tradición que parece haberse perdido por nuestros días, esa de que el negocio pase de generación en generación, y mantienen la magia de los comienzos.
Un ejemplo de ésto es la Organización Rodríguez Fidalgo, la que cuenta con 25 años de trayectoria en el mercado asegurador. Sin embargo, este mes de diciembre se cumplen 95 años desde que la familia ingresó en el negocio. Oscar Rodríguez Fidalgo es actualmente uno de los dueños de la organización que lleva su apellido. Ésta abrió en 1992 y se encarga de asesorar a empresas y particulares sobre qué aseguradora es mejor de acuerdo con sus características. Se maneja con las compañías que muestran mayor solidez en el mercado y tiene clientes con los que trabaja desde hace más de treinta años. Actualmente, cuenta con su casa central en pleno centro de Alta Gracia, y con sucursales en Córdoba y Villa Carlos Paz. Tiene además inserción en toda la provincia de Córdoba, que se ha mantenido y expandido por estos días.
Tradición familiar
Lo que no todos saben es que si bien la productora de seguros nació hace 25 años, la familia que la maneja tiene una trayectoria de 95 años en el mercado. Efectivamente, la historia comienza con Don Daniel Fidalgo, que trabajó produciendo seguros para Hermes y Suizo Argentina desde 1927. Sus hijos continuaron el negocio; entre ellos, Oscar Rodriguez Ares, padre de Oscar Rodríguez Fidalgo.
Todos ellos se desempeñaron en el mercado asegurador por años, en distintas empresas y posiciones, hasta que Oscar fundó su empresa, la cual administra actualmente con su hijos Noelia, Candelaria y Emiliano. El factor común a todos ellos es, además de la profesión, el haber estudiado en la Universidad Nacional de Córdoba. “El seguro tiene cosas buenas y cosas malas. Es una profesión con mucha carga de estrés. Hay que encariñarse con el seguro, hay que quererlo. Si no se lo quiere es sumamente estresante y de mucha obligación”, cuenta Oscar a RESUMEN; y agrega: “Estamos muy contentos de seguir sosteniendo todo ésto, y muy felices de nuestra clientela. Hay clientes que tenemos desde hace más de 30 años”, asegura.
A pesar de los vaivenes
Al ser consultado sobre el éxito de su negocio en un ámbito económico tan cambiante como el de Argentina, cuenta cómo cree que trabajar en familia ha influido, y ha sido una circunstancia casi fundamental para mantener el negocio hasta estos días: “Tenés que ser cauteloso siempre con la cantidad de empleados que tenés y todas esas cosas. Eso por un lado. Segundo, hay un factor fundamental: ésto es un negocio familiar, donde las cuatro cabezas son de la familia. En estos momentos tengo un hijo y dos hijas e inclusive mi señora era productora de seguros también. Nunca aceptamos ningún otro productor que no fuéramos nosotros”.
En ese punto, explica que existen una variedad de ítems por los que cree mejor trabajar en familia, a pesar de las potenciales ventajas que puede traer contratar a alguien de afuera; y asegura que el tema generacional es muy importante: “Tenés que tener a alguien que te siga”. En relación a ello, explica que el público prefiere tratar con asesores de distintas edades y que las generaciones nuevas siempre aportan a que uno mismo se modernice. En cuanto a la relación que las compañías tienen con los distintos gobiernos, señala: “Las compañías de seguros hoy deben estar moviendo cerca de 7 mil millones de dólares por año.
Sin dudas, más allá de la relación comercial que los une, la familia se muestra unida y hasta compinche en su trato; un factor fundamental para que hoy puedan cumplir 95 años en el rubro.
