Durante la tarde del miércoles se cerró la primera parte de un capítulo que llevó más de 3 meses de investigación.
Fue detenido y trasladado a la cárcel de Bouwer, el sargento Néstor Domínguez, quien trabajaba en la Patrulla Urbana, y actualmente se encontraba con carpeta médica.
La detención se llevó adelante en su domicilio donde se secuestraron armas de fuego y elementos relacionados a distintos robos efectuados a personal policial y a vecinos de la ciudad.
“Se lo imputó de tenencia ilegal de armas civiles y se lo investiga además por robos calificados”, sentenció el fiscal Emilio Drazile a cargo de la investigación.
Según se conoció, el uniformado se manejaba desde hace varios años con un grupo de jóvenes a los que les marcaba el objetivo, y ellos procedían a llevar adelante “el trabajo sucio”.
Los delincuentes (entre los que se encontraba un familiar del detenido) habrían participado de varios hechos de robo a mano armada, tanto en nuestra ciduad como en localidades vecinas.
Trascendió que Domínguez se quedaba con el 90 % del botín y repartía entre sus ayudantes una pequeña parte, motivo por el cual habrían comenzado a suscitarse los problemas.
Cabe destacar que el procedimiento y allanamiento fue comandado personalmente por el Jefe de la Departamental Santa María.
