En diálogo con la 88.9 la doctora Silvia Segado brindó una serie de pautas fundamentales para prevenir el golpe de calor, un riesgo que aumenta con las temperaturas extremas que ya se registran en la región. La profesional remarcó que, si bien puede evitarse, ignorar los primeros síntomas puede llevar a un cuadro grave.
Segado explicó que el organismo suele compensar el aumento de temperatura corporal mediante la transpiración y la vasodilatación. “Cuando alguno de estos mecanismos falla, aparece el riesgo real de golpe de calor”, afirmó. Por eso, insistió en que la hidratación es la medida preventiva más importante: al menos 2 a 2,5 litros de agua por día, aumentando entre medio litro y un litro por cada hora de actividad física al aire libre.
La doctora subrayó que los niños pequeños y los adultos mayores son quienes más sufren las altas temperaturas, debido a su menor capacidad de compensación. Recomendó evitar dejarlos en espacios sin ventilación, especialmente dentro de autos, incluso con ventanillas abiertas.
Primeros síntomas a los que hay que prestar atención
Según Segado, existen señales tempranas que permiten actuar antes de que la situación se agrave:
- Dolor de cabeza intenso
- Mareos
- Cansancio o debilidad
- Náuseas
- Piel caliente y ausencia de sudoración
“Si atendemos esos signos, podemos evitar llegar al golpe de calor”, explicó.
Los síntomas graves incluyen temperatura corporal superior a 40°, piel seca, desorientación, desmayo, pulso acelerado y respiración rápida. En esos casos, es obligatorio llamar al servicio de emergencias y, mientras se espera su llegada, colocar paños fríos en axilas, cuello e ingles, además de aflojar o retirar la ropa.
La profesional recomendó usar ropa clara, de algodón, sombrero o gorra y evitar telas con lycra. También destacó la importancia de elegir comidas frescas, como frutas, verduras y opciones livianas: “La digestión de comidas muy pesadas demanda energía que el organismo necesita para regular la temperatura”, explicó.
Segado pidió evitar las bebidas alcohólicas y azucaradas, ya que no hidratan. Incluso aclaró que “dos litros de gaseosa no equivalen a dos litros de hidratación”. El mate o el tereré, aunque mejores que las bebidas azucaradas, tampoco reemplazan al agua.
Respecto a los horarios, remarcó que no se recomienda la exposición solar entre las 11 y las 17 horas, franja que se extendió recientemente en congresos médicos por el aumento general de las temperaturas.
La doctora también señaló que atiende con frecuencia casos de trabajadores expuestos, como albañiles y jardineros. “Muchas veces llegan con dolores de cabeza intensos, náuseas o vómitos”, comentó. En estos casos, además de la hidratación, aconseja incorporar comidas saludables y programar descansos a la sombra.
Segado cerró recordando que el golpe de calor puede ser especialmente peligroso en personas con afecciones crónicas como enfermedades renales, cardíacas o diabetes: “La prevención no es un detalle: es una necesidad que puede evitar cuadros graves”, afirmó.
