«Si tuviéramos un lugar donde vivir no estaríamos acá, nadie elige estar así»

En la la mañana del viernes, las cámaras de RESUMEN regresaron al predio del Registro Civil para insistir en la dura realidad de los «sin techo» que pernoctan en el lugar y que, como consecuencia, generan diferentes problemáticas. Una realidad que se evidencia en pleno centro de la ciudad y que es cada vez mas preocupante.

Son entre 10 y 12 las personas que viven la diaria en esa zona de Alta Gracia. Con carpas improvisadas, colchones y hasta cochecitos de bebé, la gente en situación de calle se la rebusca como puede y, para muchos, su presencia genera intranquilidad. Es el caso de Gabriela, por ejemplo, madre de alumnos que asisten a los cursos municipales que allí se dictan y que, como tantos otros padres, piden «recuperar el espacio» prácticamente tomado por los sin techo.

«Nosotros no queremos que nos den otro espacio para que los chicos estudien, queremos recuperar éste porque hace años que es utilizado con fines educativo. No tenemos nada en contra de la gente que está en la calle, al contrario, deberían ver de reubicarlos y recibir ayuda para que no estén así pero este no es el lugar, los chicos no pueden ni utilizar los juegos y hay veces en que instalan su carpa bloqueando la puerta de ingreso a los cursos. Alguien tiene que escucharnos», expresó preocupada esta mamá ante RESUMEN.

La realidad de los sin techo

Casi sin solución de continuidad, Mariano y Fabricio pidieron ser escuchados. Algo que no sucede muy a menudo ya que por lo general las personas en situación de calle se sienten marginados por la sociedad y prefieren seguir invisibilizados para no perder lo poco que tienen; en este caso, ese pequeño espacio que ocupan cotidianamente.

Mariano tiene 33 años y es nacido y criado en Alta Gracia. Es una persona amable y con educación que por circunstancias de la vida pasa sus noches y días en ese predio. Él aclara que tiene familia y que – a diferencia de otros de sus compañeros- tiene «donde meter la cabeza» si lo necesita pero que otros no corren con la misna suerte.

«Yo soy de Alta Gracia y mi familia vive acá. Por diferentes cuestiones me fui de mi casa y estoy en la calle pero si lo necesito yo tengo «donde meter la cabeza» en cambio la gente que está de lunes a lunes acá, no. En ese caso el Estado está ausente», inició el joven, que recoge cartón y papel para la cooperativa CREA.

Fabricio tiene una historia similar: Éste joven también tiene a su familia en Alta Gracia pero las diferencias con ellos lo llevaron a elegir la calle como modo de vida. «Acá hay de todo», dijo a RESUMEN; en referencia al consumo de sustancias, el cual suele ser el principal flagelo que deriva en «preferir» la calle.

«Nosotros entendemos a la gente que no le gusta que estemos aca, por el aspecto y todo pero si tuvieramos un lugar donde vivir no estaríamos acá, nadie elige vivir así, con frio, lluvia, sol y todo. Acá hay gente que trabaja, todos salen a rebuscársela pero lo que no hay son oportunidades», añadió Mariano.

Fabricio, en tanto, insistió en la necesidad de un refugio o «un galpón» para poder reubicarse y así, «no molestar a nadie».

«Acá no tenemos baño, no tenemos nada. Aunque sea si tuviéramos un galpón, algun refugio que nosotros mismos lo podamos mantener, no estaríamos acá», dijo.

Lo que los «sin techo» piden es reciprocidad y empatía por parte del Municipio. «El gobierno nos ha ayudado, no decimos que no, a veces no pueden pero solo pedimos un techo, tener un espacio. Nos quisieron dar un terreno en Villa la Bolsa, nosotros no nos queremos ir de Alta Gracia porque acá trabajamos, además no tenemos recursos para construir si trabajamos a voluntad», culminaron.

 

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