Viajar a la capital en transporte común cuesta $14, mientras que en servicio diferencial el valor asciende a $17,50. En tanto el pejae pasó de $8 a $10 en la estación ubicada en la Autovía Atilio López y tambien sobre ruta 36, en este último caso el aumento significó el 100%. En lo que respecta al combustible, el adicional por litro al cargar nafta súper pasó de 30 centavos a 40 centavos; el de la Premium, de 40 a 54 centavos; el de GNC, de 15 a 20 centavos; y el de gasoil, de 20 a 25 centavos.
Tasa Vial
El incremento en los combustibles se potenció por la suba de las alícuotas de la denominada tasa vial, que se aprobó a fines de 2013. Ésto impactó con ajustes de entre 25 y 35 por ciento, según el tipo de combustible. En nuestra ciudad, los valores oscilan en: Nafta súper $10,02 a $11, Diesel $8,58 a $9,50 y GNC $3 a $4.
Transporte Interurbano
En lo que respecta al transporte interurbano, Resumen realizó un relevamiento en las empresas que prestan servicios en la ciudad y los valores que arrojaron son los siguientes: Viajar en la empresa Sarmiento hasta La Falda y Carlos Paz cuesta $15, mientras que a la ciudad de Córdoba $17, 50. En tanto en Sierras de Calamuchita costaba $11 tarsladarse hasta la capital cordobesa y ahora el viaje sale $14. Por otra parte la empresa La Serranita comunicó que viajar hasta Villa Montenegro sale $6,50, a Anisacate $8, La Quintana $12,50 y La Serranita $12, 50. Mientras que hasta Despeñaderos por la Quintana, sale $ 20,25 y por Rafael García $14,75.
Omar Carbonari, vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Córdoba (Asetac) recordó que este miércoles comenzó a regir un incremento de 18 por ciento, mientras que en mayo se aplicará un 9 por ciento y en septiembre, un 5 por ciento. El empresario indicó además que la suba se debe al acuerdo con la Asociación Obrera de la Industria del Transporte Automotor (Aoita) de otorgar un incremento salarial de 20 por ciento en enero y un ocho por ciento en junio. En nuestra ciudad, tanto los consumidores como los playeros de estaciones de servicio hacen sus presunciones sobre el aumento de combustible y ambos coinciden en que la gente busca precio y no calidad. Por otra parte, los pasajeros del transporte urbano indican “resignación e impotencia” por los incrementos.
