Esta mañana el Intendente Marcos Torres confirmó a este medio que este año no instalarán en tradicional pesebre en Plaza Solares; tal y como se viene haciendo desde el 2015 y que, en su reemplazo, decidieron colocar los pinos de Navidad que ya pueden observarse en diferentes espacios de la ciudad.
El tema no hace mas que retrotraer al gran fracaso del 2020 cuando a causa de la pandemia estricta y la imposibilidad de realizar el legendario pesebre viviente, el Municipio decidió emplazarlo de todas maneras aunque no con personas sino con la figuras de Belén.
La ambiciosa puesta estuvo a cargo de la empresa Babel Recursos Artísticos; la misma con la que la Municipalidad había trabajado en 2016 cuando de montó «el pesebre mas grande del país», el cual incluso tuvo un alto reconocimiento provincial. Sin embargo, lejos de gustar, el resultado no fue para nada el esperado y mucho menos si se tiene en cuenta que la firma Babel había pedido más de 500 mil pesos por ese pesebre y que esto le fue cedido por decreto. ¿Qué? dijeron muchos, y sí, la verdad es que solo bastaba verlo para darse cuenta que para nada valía eso.
La oposición aprovechó la oportunidad para dar fuertemente en el blanco y lanzó duras críticas pero también lo hicieron quienes habían contratado el servicio porque reconocieron que «no era lo esperado» y, ante ello, no abonarían el total de lo pactado.
«A la gente le gusta, se saca fotos y demás pero no es lo que nosotros contratamos», había expresado en su momento Pablo Soler, Secretario de Gestión Pública, Turismo, Cultura y Deportes, asegurando que «si ellos no cumplían» el Municipio tampoco lo haría. Y así fue, el presupuesto se achicó y ¿todos felices?.
En fin quizás sea este traspié o no, lo que hizo que este año se pierda la legendaria tradición local, a pesar de las flexibilizaciones. ¿Si pasa… pasa dijo Babel?.
