El Día del Trabajador se vivió a pura tradición en Villa Ciudad de América, donde la Agrupación Gaucha La Querencia llevó adelante una jornada que combinó cultura, gastronomía y espíritu comunitario… y que ya promete repetirse año tras año.
Según contó el Presidente Comunal a la 88.9 Julio Lais, el balance fue más que positivo: “Fue un día espectacular, nos acompañó el clima, la gente y los jinetes. Tuvimos alrededor de 150 montados y una gran convocatoria”.
La celebración incluyó destrezas criollas, juegos, peña y una importante participación del público, que acompañó durante toda la jornada. Las tradicionales montas también dijeron presente, consolidando una propuesta bien arraigada en la identidad gaucha.
Uno de los momentos destacados fue el debut de la escuelita de folclore de la agrupación, dirigida por el profesor Hugo Olmedo. Niños, jóvenes y adultos se presentaron por primera vez en el escenario, marcando el inicio de un nuevo espacio cultural dentro de la institución.
Para sostener el crecimiento del proyecto, la escuelita organizó una venta solidaria durante el evento, con el objetivo de recaudar fondos para la confección de vestuario. La respuesta del público fue clave: lograron vender todo y avanzar en este nuevo desafío.
En lo gastronómico, no faltaron los clásicos del 1° de mayo. El locro y las empanadas fueron, sin dudas, los platos más elegidos por los asistentes, en una jornada donde también se destacó que los precios fueran accesibles, algo valorado por quienes participaron.
Desde la organización ya analizan convertir esta celebración en una fecha fija dentro del calendario local. “Por la respuesta de la gente y lo lindo que estuvo, creemos que llegó para quedarse”, señalaron.
Además, aprovecharon la ocasión para agradecer el acompañamiento recibido por parte de distintos sectores, destacando especialmente el apoyo constante del dirigente Facundo Torres.
Con una primera edición exitosa, la Fiesta del 1° de Mayo de La Querencia no solo dejó un balance positivo, sino también una expectativa clara: consolidarse como un evento tradicional en la región.
