¿Golpe al bolsillo o nocaut a la credibilidad?

“Golpe al bolsillo”, fue el principal titular de la mayoría de los portales de noticias el pasado jueves, justamente la fecha que se conmemoró el Día del Trabajador. Naftas, cigarrillos, trenes y aviones fueron los elegidos esta vez. Sin dudas el aumento que más despertó comentarios y replanteos, fue el aplicado a la nafta y el gasoil.

El 3.8% actual hizo un total del 28.3% en lo que va del año 2014. Si consideramos los incrementos sucedidos en este rubro, hubo 1 por mes desde enero a la actualidad.

Estos cambios significaron para el ciudadano común un nuevo reacomodamiento en una economía por demás vapuleada y un ítems más para agregar a la larga lista a tener en cuenta en el desafío de llegar a fin de mes, sin embargo para el ministro de Economía Alex Kicillof fue “un trámite” que en nada afectó el normal desarrollo y crecimiento del país. «Nadie puede creer que el país de hoy está como entonces (se refería 2003), cuando las jubilaciones aumentaron casi un 1.800 % y los salarios más de 1.700 %, y ningún índice de aumento de precios te da cerca de esos porcentajes», concluyó el funcionario nacional en entrevista con la agencia Télam. Sin dudas vivimos en realidades paralelas ya que la verdad se consigue de sumar hechos, datos y números, pero números reales.

Algunos de los ítems a tener en cuenta tienen que ver con que todavía gran parte de los sindicatos argentinos aún luchan por establecer las paritarias y que una vez concretado el aumento será aplicado de manera escalonada, terminándose de plasmar en el bolsillo en el mes de noviembre. Por otra parte hay que recordar la devaluación de la moneda local durante el mes de enero (18.63%), la quita de subsidios a los servicios elementales y también la inflación creciente que se ve reflejada mes a mes: El 3,7 % en enero y 3,4% en febrero, posicionó a Argentina en primer lugar sobre los países de Amércia Latina.

No hay que olvidar que se trata de un “promedio”, ya que el detalle es mucho más importante aún: Por ejemplo, los servicios de salud se incrementaron un 6 % y los alimentos y bebidas sufrieron un alza del 4%. No cabe dudas entonces que el poder adquisitivo disminuyó y mucho.

Lo más grave: la inacción
Para un altagraciense, la última suba en los combustibles es por demás importante. El 70 % de los habitantes de nuestra ciudad trabaja en Córdoba o localidades vecinas y trasladarse implica una erogación por demás significativa. El litro de nafta súper pasó de $9.99 (Enero) a $13.87 (Mayo), y según advirtieron los estacioneros podría trepar a $20 antes de fin de año.

Por ende un viaje a Córdoba se incrementó sustancialmente si se considera además que en enero el peaje de la Autovía Atilio López trepó un 25% y el de la Ruta 36 un 100 %.

“Me mataron a bocinazos”, dijo un playero de una de las estaciones de servicio de la ciudad, al recordar el momento en que realizaba el cambio de tarifa en el cartel de ingreso a la estación, sin embargo la mayoría destacó que fue el hecho más significativo ya que en general “la gente no reacciona, no les queda ganas de quejarse”.

La inacción es sin dudas el hecho más grave. Los argentinos no tenemos tiempo ni ganas para quejarnos, la impunidad con que los gobernantes de turno manejan nuestro bolsillo y expectativas se ha convertido en un hecho más de todos los días. Ya no se trata de un golpe al bolsillo, se trata de un nocaut a la credibilidad.

Por Claudia Fernández

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