En diálogo con la radio 88.9, Evelina Marzano, directora de la Escuela Especial Paulina Domínguez, compartió un profundo balance de un año muy especial para la institución, que celebró seis décadas de trabajo ininterrumpido en la ciudad de Alta Gracia, acompañando trayectorias educativas desde una mirada inclusiva, integral y comprometida con los derechos de las personas con discapacidad.
La escuela no solo atiende a estudiantes dentro de su propio espacio, sino que desde hace más de 30 años desarrolla un sólido proyecto de inclusión, acompañando a niñas, niños y adolescentes en escuelas primarias y secundarias de la ciudad y zonas aledañas. “Trabajamos desde las potencialidades de cada estudiante, fortaleciendo aquello que necesitan para desarrollarse”, destacó Marzano.
Durante la entrevista, la directora recordó con emoción el acto por los 60 años, especialmente el testimonio de una madre cuyo hijo egresó este año tras haber transitado toda su escolaridad en la institución. “La escuela ha sido un lugar de cobijo, de alojamiento en la diversidad, y eso es algo que las familias valoran profundamente”, expresó.
Actualmente, la Paulina Domínguez cuenta con 97 estudiantes dentro de la institución, además de los acompañamientos en inclusión, una cifra que creció notablemente sin un aumento proporcional de recursos humanos. “Nunca le dijimos que no a una familia. Somos una escuela estatal y asumimos ese compromiso, pero hoy estamos al límite de lo que podemos sostener con calidad educativa”, advirtió Marzano, señalando la falta de cargos docentes y el impacto de la desfinanciación en educación.
Si bien la escuela no se ve afectada directamente por la emergencia en discapacidad —al depender del ámbito educativo—, las consecuencias del desfinanciamiento en salud repercuten en el día a día escolar: interrupción de terapias, problemas con el transporte y mayores situaciones de vulnerabilidad para los estudiantes. “Cuando todo ese entramado funciona, el estudiante está mejor y la escuela también puede trabajar mejor”, explicó.
Otro de los temas abordados fue la formación laboral, especialmente el área de panadería, que este año atravesó dificultades por la complejidad de los grupos, la falta de recursos y problemas de infraestructura. Aun así, Marzano aseguró que ya se está trabajando en un plan de mejora institucional para fortalecer este espacio clave, que forma parte de la currícula y permite a los estudiantes acceder a títulos técnicos avalados por el INET. En contraste, destacó el gran crecimiento del área de huerta, con un invernadero que tuvo una producción destacada durante el año.
Finalmente, la directora remarcó la importancia del aprendizaje académico, subrayando que la escuela no es solo un espacio de talleres, sino de construcción de conocimiento significativo. En ese marco, se están desarrollando los coloquios, una instancia que involucra también a las familias y refuerza el valor del compromiso educativo.
“La vocación es importante, pero también lo es la profesionalización. Nos formamos permanentemente porque los desafíos cambian todo el tiempo”, afirmó Marzano, dejando en claro que la Paulina Domínguez continúa proyectándose hacia el 2026 con el mismo espíritu que la sostiene desde hace 60 años: inclusión, compromiso y educación de calidad para todos y todas.
