En el año 2019 durante el gobierno municipal de Facundo Torres, el Concejo Deliberante sancionó una ordenanza por la que se instituían las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias en la Ciudad de Alta Gracia, mecanismo por la que los partidos y las alianzas políticas definieron sus candidatos en una gran interna abierta en la que los vecinos de la Ciudad tuvieron que acudir a las urnas al igual de lo que ocurre desde el año 2011 a nivel nacional en donde los argentinos definen los candidatos a Presidente, Vicepresidente, Diputados y Senadores Nacionales.
Ese proyecto de ordenanza, surgió del acuerdo de cuatro Concejales que respondían a Torres (Cristina Roca, Mariano Agazzi, Gabriel Medina y Roberto Urreta) y los miembros del Bloque de la UCR (Roberto Brunengo, Germán Rodríguez, Leandro Morer y María Inés Carignani). La sanción de dicha ordenanza, tenía el objetivo de aislar a los referentes de Walter Saieg, ya que Torres presentó lista propia sin necesidad de acordar con el sector del Legislador Departamental, y evitar de que los partidos intercedan en internas caseras de otros, como ocurrió en las internas para candidato a Intendente de la UCR en 2015 en donde varios aseguran hasta el día de hoy que “el Peronismo se metió para favorecer al triunfo de uno de los tres pre candidatos radicales”. El día que se votó el proyecto de las PASO Municipales, la entonces Concejal saieguista Daniela Ferrari estuvo en contra y a partir de ese momento, el bloque del Peronismo se rompió para siempre, perdiendo Facundo Torres su mayoría en el Legislativo Municipal.
Fuertes trascendidos aseguran que desde el oficialismo municipal impulsarían un proyecto de ordenanza por el que se derogarían las elecciones PASO que se deberían llevar a cabo en el 2023 cuando Alta Gracia elija Intendente nuevamente. Desde el Bloque del Peronismo, aseguraron a #RESUMEN que “Todavía no hay un proyecto formalmente escrito pero puede ser una posibilidad que eso ocurra”. Este tema, que se repite sin cesar en las mesas de café y en los pasillos, cambiaría totalmente el armado de todas las fuerzas políticas que competirían en el próximo turno electoral. Dentro de la estructura radical, varios se pusieron nerviosos ante esta posibilidad ya que significaría una obligación unificar la futura lista para 2023 dándole lugares expectantes a los socios del PRO y así evitar que vayan por fuera con lista propia lo que significaría una quita de votos considerable.
Lo que se puede entender también, es que las PASO del año 2019 fueron “un traje hecho a la medida” del Torrismo obligando a los vecinos ir a votar en la única interna que había en esas elecciones, la de ellos mismos.
