A pocos metros y detrás de cámara, otro candidato a intendente, Leandro Morer mira la escena y come de las facturas que hay para camarógrafos y sonidistas.
La escena ya forma parte de las anécdotas que deja esta campaña municipal 2015.
Luego en el recinto del Concejo, el propio Morer como concejal radical cargó contra Unión por Córdoba tratando de mostrar la marcha por la muerte del párroco Luis Cortés como un reclamo por la seguridad en la ciudad y fustigó la ausencia de representantes del oficialismo en la movilización. Enfrente suyo, Diego Barrientos, presidente del bloque de UPC respondió diciendo que le parecía triste que un candidato politizara el dolor por la muerte del párroco. Desde ahora y hasta el 27 de septiembre todo será así.
Rodrigo Martínez, también candidato a la intendencia por el Socialismo tildó de demogogia las palabras de Morer, un Morer que hasta hace pocos meses era su compañero de recorrido por los barrios de la ciudad. En poco más de 50 metros, tres partidos políticos y muchos destinos que se juegan de cara al futuro: Facundo Torres sonríe y juega con las cámaras mientras Leandro Morer busca opciones para pegarle al oficialismo. Martínez, otrora aliado radical, ahora quiere asegurar la continuidad de su banca, mientras que Germán Rodríguez y Roberto Brunengo disimulan (al menos en el Concejo) sus diferencias para intentar socavar la ventaja, que según las propias encuestas de la oposición, sitúan a Torres un 5,78% arriba en intención de voto por sobre Morer. El oficialismo mientras tanto, espera los resultados de su propia encuesta para la semana próxima. Sabe que toda la novela del regreso de Walter Saieg y los heridos que quedaron en el armado de la lista fueron borrados de un plumazo por la interna y eterna pelea radical por sillas en un Concejo que también será escenario electoral.
Segundos afuera: empezó la campaña
