En dialogo con la 88.9, el Secretario de Obras Públicas, Marcos Moreira, brindó detalles sobre el ambicioso proyecto de ordenanza elevado hoy al Concejo Deliberante. La iniciativa busca modernizar el sistema de «Contribución por Mejora», permitiendo que los frentistas gestionen sus propias obras con el respaldo y la fiscalización del Estado local.
Según Moreira, el sistema actual se volvió «insostenible» debido a la crisis económica y al retiro del financiamiento nacional para obras. Ante este escenario, y por pedido de los propios vecinos, el municipio decidió «allanar el camino» para que los privados puedan avanzar sin depender exclusivamente de los tiempos administrativos centrales.
«El vecino nos venía pidiendo facilitar los acuerdos entre privados. Entendiendo esa solicitud, planteamos este sistema donde el vecino va a poder reunirse con empresas y contratarlas directamente», explicó el funcionario.
Claves del nuevo sistema:
- Libertad de elección: Los vecinos podrán buscar y elegir la empresa que prefieran para realizar obras de gas, cloacas, cordón cuneta o pavimento.
- Protección del Estado: Para evitar estafas o empresas insolventes, la Municipalidad realizará una valoración técnica y económica previa de la firma elegida.
- Aporte económico municipal: Una vez que la obra alcance un 60% de avance físico, el municipio inyectará un porcentaje de fondos (evaluado según cada caso) para dar el «oxígeno» necesario y garantizar la finalización de los trabajos.
- Gestión individual o colectiva: No hace falta ser presidente de un centro vecinal. Cualquier vecino o grupo de frentistas puede acercarse al Ejecutivo para iniciar el proyecto.
«El Estado presente no es solo hacer obras, sino cuidar al vecino: velar por sus intereses técnicos y económicos para que no tenga problemas con empresas que no son solventes», destacó Moreira.
Ante las consultas sobre la transparencia en la elección de constructoras, el Secretario fue tajante: «Esto le da más celeridad y transparencia, porque el vecino elige. Pero el proceso sigue siendo riguroso, con intervención de distintas áreas y el control del Tribunal de Cuentas».
Con este cambio de paradigma, la Municipalidad deja de ser el único ejecutor para convertirse en un socio estratégico que elabora el proyecto técnico, inspecciona la obra y garantiza que los fondos de los vecinos se traduzcan en mejoras reales para sus barrios.
