Cultura

La Biblioteca Popular Sarmiento sigue en la espera de un nuevo edificio

“Nos parece importante no solo la colaboración de los vecinos con el espacio, sino también que la gente se acerque, participe, se involucre”. Con estas palabras, Graciela Cipoletta (actual presidenta de la Comisión Directiva de la Biblioteca Popular Sarmiento), introduce su repaso por la situación actual del lugar. Cuenta que la próxima semana, autoridades del espacio se reunirán con el secretario de Gobierno, Maximiliano Caminada y Ana Caturelli, y que allí tendrán una visión más clara de la colaboración que ofrecerá el Municipio.

Con 84 años de existencia y 27 inscripta en la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP), La Sarmiento aún espera por tener un edificio propio. El inmueble perteneciente al Arzobispado en el que funciona no solo les queda chico, sino que está arruinando los libros, por los fuertes problemas de humedad que tienen sus paredes. Con más de 40.000 ejemplares, además, es la biblioteca más grande del Valle de Paravachasca.

“Patrimonio Cultural de la ciudad de Alta Gracia”, según la Ordenanza Municipal Nº 6862. Si bien durante el último año y medio realizaron “mingas” y actividades para “poner en pie” la biblioteca en un terreno situado sobre Av. del Libertador Gral. San Martin, esquina con José Hernández (junto al Correo Argentino), lo cierto es que en breve no se mudarán allí sino a otro sitio otorgado por la Municipalidad de modo transitorio.

“El trabajo este año va a depender un poco de la respuesta que nos de la gestión municipal actual, a cargo de Facundo Torres, que no nos prometió nada pero sí esperamos que cumpla con el compromiso contraído con nosotros por la anterior gestión de Walter Saieg, de la que el propio Torres formó parte”, cuenta la presidenta de la biblioteca. En diálogo con este medio, Cipoletta agrega: “Entonces la municipalidad se comprometió a llevar adelante los arreglos necesarios para que pueda utilizarse la Casa Israelita para la biblioteca, que anteriormente fue utilizada por el Programa del Sol y colaborar con mano de obra para poder trasladar los libros. Ese traslado nos ayudará a poder reactivar los talleres que se hicieron durante 2015 y las nuevas propuestas que nos han llegado”

Le recordamos al lector que a mediados del año pasado, la situación de la biblioteca comenzó a empeorar, al punto que durante un tiempo el espacio permaneció cerrado algunos días, en los que se recuperaron libros dañados por la humedad y se embalaron para un posterior traslado otros libros antiguos que corrían riesgos de permanecer allí. También algunos de sus talleres debieron dictarse en otro lado.

Música, pintura, canto, idiomas, literatura, son algunas de las actividades emprendidas por “La Biblio”, que hasta que se mude seguirá atendiendo en los días y horarios habituales: lunes y viernes por la
mañana y martes por la tarde.

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