Normalmente, las personas vemos casos de animales abandonados pero solo nos quedamos con ese momento. ¿Qué sucede después? ¿En algún momento mejoran? ¿Habrán conseguido familia?, entre otras preguntas. Por ello, en esta sección denominada “El amor lo puede todo”, contaremos lo que sucedió después de que estos animales llegaron a la casita de la Fundación ADMA. Hoy contamos la historia de Lola.
Lola fue rescatada por los voluntarios de ADMA, hace dos años en la ciudad de Alta Gracia. Una de las integrantes de la Fundación la encontró una siesta de otoño temblando de miedo y muy asustada. Se notaba que no estaba acostumbrada al contacto humano, incluso cuando uno se acercaba ni siquiera pretendía defenderse o agredir, al contrario, se predisponía como para recibir un golpe. Esta era una actitud que partía una y otra vez el corazón de todos.
Muy de a poco, los voluntarios pudieron darle sus primeros baños, sacarle sus primeras fotos, vieron como sanaban sus heridas, crecer lentamente su pelo y como las llagas de todo su cuerpo iban cicatrizando. Su pelaje y su confianza mejoraban, pero todavía no se animaba a salir a la calle con collar y correa. Hasta que después de casi dos meses, lograron ponerle su collar y salir a caminar.
Así transcurrieron más de ocho meses entre controles veterinarios, hogares de tránsito, estadías en la casita, paseos con voluntarios, curso de educación canina, mucha paciencia y amor. Finalmente Lola se recuperó, y los integrantes de ADMA encontraron un hogar amoroso y una hermosa familia que le da todo el amor y los cuidados que se merece.
“Cada uno de estos seres dejan una huella imborrable en nuestra memoria, cada uno implica un desafío diferente mediante el cual tenemos la oportunidad de devolverles la dignidad y el respeto que como seres sintientes merecen. Cada miembro del equipo de voluntarios de ADMA valoramos el privilegio de ser protagonistas y testigos en primera persona de esas miradas cómplices, paseos infinitos y lengüetazos que recibimos en agradecimiento por colaborar en cambiar sus vidas. Estamos Felices y agradecidos por estas segundas oportunidades”, dijo la presidenta de la Fundación altagraciense, Carolina Romagnoli, en diálogo con RESUMEN.










Comentarios: