
El escritor Héctor Sánchez llega este sábado 31 de enero a Alta Gracia para presentar su obra Cada piba que pase con un libro en la mano, un libro que analiza la historia y el impacto de la emblemática canción “Fuiste mía un verano”, creada por Leonardo Favio y Vico Berti, explorando su lugar en la memoria cultural argentina.
Durante la presentación, que se realizará en la Casa Museo Manuel de Falla a las 20hs, Sánchez dialogará sobre la génesis de su libro, la relación entre música y sociedad, y la vigencia de la obra de Favio en la actualidad. Con respecto al libro, RESUMEN realizo una entrevista inédita:
Sobre el origen del libro
“Soy un seguidor de la obra de Leonardo Favio, tanto como cineasta y como cantante. Lo considero un artista conocedor de su pueblo y siempre orientó sus creaciones hacia el sentir popular. Cuando Mariano Súarez, director de la colección Historia Social de la Canción y de la editorial Mil Campanas, me propuso elegir una canción para contar su historia, le propuse inmediatamente Fuiste mía un verano”, contó Sánchez. Su intención era explorar no solo la canción, sino también el contexto cultural y social en el que surgió.
Canción, época y sensibilidad social
El autor explicó que la canción refleja un momento particular de la Argentina: “Una canción puede contar un momento social y hasta político sin mencionarlo directamente. El romanticismo de Fuiste mía un verano se diferencia de otras canciones de su época por el lenguaje: Favio dice ‘piba’, no ‘muchacha’, y eso ya habla de cambios culturales. La canción habla de momentos apacibles incluso en la tristeza de una pérdida, algo poco habitual entonces. Favio irrumpe con una voz muy personal y versos simples pero profundos”.
La magia de atravesar generaciones
Sánchez destacó la vigencia de las canciones de Favio: “Cuando le preguntaban sobre el secreto de sus canciones masivas, él respondía que no había fórmula: llegaba directamente a la gente porque él era la gente. Favio era auténtico en todo lo que hacía, como cineasta y cantante, y eso se percibe en cada canción que sigue emocionando a varias generaciones”.
Qué llevarse de esta historia
“El reflejo de una época en la que lo romántico y el barrio se daban abrazos con una canción de fondo”, describió el autor. “Los bailes de carnaval en clubes y sociedades de fomento eran un sendero cultural que el pueblo transitaba con placer, y Favio llevaba su canción a esos escenarios con seriedad y compromiso, incluso en lugares precarios. Quiero que los lectores reconozcan la generosidad de un artista que conjugó belleza y ética en sus canciones”.
Con esta actividad, Alta Gracia suma un nuevo espacio cultural donde literatura, música y memoria se encuentran, ofreciendo al público la oportunidad de acercarse a la historia de una canción que sigue formando parte del patrimonio popular argentino.







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