Lo que comenzó hace cinco años como una pequeña iniciativa entre amigos, hoy se ha transformado en un evento esperado por toda la comunidad. Martín Villarreal, dueño de la bicicletería Aguila Bikes, junto a un grupo de colegas ciclistas, iniciaron estos encuentros que, año tras año, contagiaron a muchísimos vecinos. El resultado de ese crecimiento se vio reflejado el pasado martes, cuando una imponente caravana nocturna de casi 100 ciclistas tomó las calles.
«Estamos muy contentos de cómo ha crecido año tras año. Es una actividad apta para todo público; no tenemos un grupo selecto, sino que invitamos a quienes se están iniciando en este hermoso deporte», comentó Villarreal.
El ciclismo se ha consolidado como una de las disciplinas más practicadas en nuestra ciudad, y eventos como este demuestran que la bicicleta es mucho más que un entrenamiento: es un vínculo social.
La consigna de la caravana fue clara: llevar la Navidad sobre ruedas. Desde luces LED enrolladas en los cuadros hasta gorros de Papá Noel y guirnaldas, la creatividad de los participantes le dio un toque de alegría único al paisaje urbano.
La caravana no pasó desapercibida. El grupo recorrió: El centro de la ciudad: Donde vecinos y turistas disfrutaron del paso de las bicis decoradas. El Camino del Valle y La Gruta: Un tramo que permitió disfrutar del aire libre y finalizaron en el Parque Garcia Lorca.
Esta iniciativa de aficionados al ciclismo, deja en claro que el deporte en nuestra ciudad está más vivo que nunca y que, cuando se le suma pasión y creatividad, los resultados son simplemente brillantes.







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