
En la calle Riglos, entre Avellaneda y Bunge de Galvez, tres caballos pastaban frente a una casa de familia.
Luego se dirigieron al galope en dirección al Parque García Lorca. No es la primera vez que se divisan caballos sueltos en la ciudad, sin ningún tipo de control por parte de las autoridades y sin dueños identificables que se hagan responsables por los animales.









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