
El Museo Nacional Estancia Jesuítica de Alta Gracia y Casa del Virrey Liniers será escenario de una nueva propuesta artística que invita a repensar la relación entre arquitectura, memoria y arte contemporáneo. Desde el 14 de marzo podrá visitarse “Transfiguraciones”, una instalación que reúne obras de los artistas Andrés Bonvin y Pablo Bisio.
La propuesta plantea un diálogo entre el lenguaje abstracto de ambos creadores y el fuerte peso histórico del edificio jesuítico, declarado Patrimonio Mundial. A través de sus obras, los artistas exploran cómo la geometría, el diseño arquitectónico y la mirada contemporánea pueden interactuar con la memoria material de uno de los espacios culturales más emblemáticos de la ciudad.
La intervención se integra además con “Miradores”, una muestra de fotografías históricas que retrata los cambios urbanos y arquitectónicos de Alta Gracia entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. De esta manera, el recorrido propone una experiencia que vincula pasado y presente desde diferentes lenguajes visuales.
La exposición reúne a dos artistas que comparten formación en arquitectura, pero que desarrollaron trayectorias plásticas propias.
Pablo Bisio, nacido en Córdoba en 1981, es arquitecto, pintor y dibujante. Su recorrido en las artes visuales comenzó de forma autodidacta y luego se consolidó en talleres con referentes del arte contemporáneo. A lo largo de su carrera recibió importantes reconocimientos, entre ellos el Premio Adquisición del Salón de Artes Visuales en 2018 y 2023. Su obra se caracteriza por la exploración de la geometría, la síntesis visual y la reinterpretación de diseños arquitectónicos.
Por su parte, Andrés Bonvin (Esperanza, 1970) también es arquitecto y cuenta con una extensa trayectoria en artes visuales desarrollada en espacios de experimentación artística. Su trabajo ha sido seleccionado en distintos certámenes internacionales, como el Premio UNNE 2024 en Argentina y el III Concurso Internacional Jacinto del Caso 2025 en España.
En conjunto, ambos artistas proponen una instalación donde la precisión técnica propia de la arquitectura se transforma en una experiencia estética sensible, capaz de dialogar con el patrimonio y la memoria colectiva.
Para los artistas, exhibir en el museo supone un desafío porque se trata de un edificio patrimonial cargado de historia. En ese sentido, sus piezas buscan vincular conceptos como la memoria, las plantas arquitectónicas, la geometría y la abstracción, resignificando el vínculo entre arquitectura y arte.
La intervención también representa un momento especial para Andrés Bonvin, ya que será su primera exposición en Alta Gracia. El artista destaca la relevancia de poder presentar su obra en un lugar con tanta identidad histórica y simbólica como la Estancia Jesuítica.
Para él, comenzar a mostrar su trabajo en la ciudad dentro de un espacio patrimonial como este constituye una oportunidad única para potenciar el diálogo entre su obra y la arquitectura del museo.
“Transfiguraciones” propone una reflexión sobre cómo el arte contemporáneo puede reinterpretar el espacio construido y el patrimonio cultural. A través de la abstracción, la geometría y la exploración visual, la muestra invita a mirar de otra manera la arquitectura histórica que forma parte de la identidad de Alta Gracia.








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