
¿Querían tachos al costado del Chicamtoltina? La Muni puso los tachos ¿Y ahora qué?
Basta recorrer la costanera del arroyo para descubrir que los tachos están colapsados, que los perros y caballos (siempre sueltos en aquella zona) han destruido los envoltorios por lo que el paisaje resulta poco alentador, tal como lo muestra la foto enviada por la lectora Lila Pereyra.
Lo peor de todo esto es que quienes llevan sus bolsas hasta estos cestos, no son los turistas a quienes sería más fácil tildar de descuidados; no, de ninguna manera, son los mismos vecinos que se cruzan hasta el arroyo para no tener la basura en la puerta de su casa, y si los perros la rompen, qué importa, ya no es problema mío ¿no?







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