DeportesNoticias

Coloccini terminó el secundario a los 38 años y ahora incentiva a sus compañeros en San Lorenzo

El experimentado defensor, amante de la lectura, había dejado el colegio hace 20 años, cuando se fue a jugar a Italia. Otros jugadores del club siguen su camino para recibirse.

Nunca es tarde para agarrar los libros y retomar los estudios. No importa la edad o la condición social. Si lo sabrá Fabricio Coloccini, que a los 38 años rindió la última materia con un 9,50 y logró terminar el colegio secundario dos décadas después de haberlo dejado incompleto. El defensor de San Lorenzo volvió a quemarse las pestañas desde el año pasado y pudo cerrar el ciclo que le había quedado inconcluso cuando se fue a Italia para jugar en Milan.

Era una gran cuenta pendiente que quería terminar algún día, lo quería cerrar y por suerte ahora pude hacerlo”, le contó Colocha a Clarín. El zaguero de rulos prominentes aprovechó y se anotó en 2019 en el Programa Adultos 2000, del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que ofrece a jóvenes y adultos la posibilidad de retomar los estudios secundarios y obtener el título de Bachiller con Orientación en Ciencias Sociales y Humanidades.

Aprovechó los meses de cuarentena para sacarle jugo al encierro y meter las últimas de las 13 materias que debía desde 2000, cuando dejó Boca para irse a Europa con 18 años. “En ese momento estaba cursando a la noche y tuve que irme. Y el año pasado comencé para terminarlo y hoy (por este miércoles) rendí mi última materia”, explicó el defensor azulgrana.

El examen final fue virtual, como los demás, ya que el Programa permite estudiar a distancia. La materia fue Educación para la Salud, una que no tenía en su época de alumno regular. Sin embargo se lució gracias a la ayuda de su mujer, Fernanda, que es odontóloga y lo ayudó en la preparación.

Los últimos días no fueron fáciles para Coloccini, quien hace unas semanas contrajo coronavirus. Sin embargo, luego de superar unas líneas de fiebre ya no tuvo síntomas y mientras terminaba de reponerse ganó más tiempo de estudio para aprobar las materias finales.

En todo momento contó con el seguimiento de Alejandra Masiello, la docente del Programa Adultos 2000 que trabaja en el club de Boedo por un convenio con el Departamento de CASLA Social y su vínculo con Jaquelina Cichero, integrante del mismo. De hecho, Cichero es la mujer de Osvaldo, el papá de Fabricio. Ellos fueron importantes para que el futbolista se decidiera a culminar el secundario.

Fabri se anotó con su mejor amigo, Gaspar. Empezaron juntos. Estaba un tanto avergonzado de no haberlo terminado y encima es una persona que lee muchísimo. Eso sí, los números no le gustan para nada y le cuestan, ja. A él dale más la historia y lo social”, le detalló a Clarín Alejandra, que le marcaba a Colocha cuándo eran las fechas de los exámenes y de los trabajos prácticos.

“Cada materia tiene tres meses de preparación y dos trabajos prácticos en el medio. Son módulos de tres materias. Yo le hacía un seguimiento, mayormente virtual. Después de los entrenamientos, a veces nos sentábamos en la sala de prensa del estadio para estudiar ahí”, agregó la profesora del capitán del Ciclón, que también le da clases a otros jugadores del plantel, como Gabriel Rojas, Alexander Díaz y Gianluca Ferrari, a préstamo en Godoy Cruz.

“Algunos se empezaron a anotar porque Fabricio los incentivó. Él les rompe a sus compañeros sobre la importancia de terminar con los estudios”, reveló Masiello, quien a su vez tiene otros deportistas del club a su cargo: Sindy Ramírez y Eli Medina, del fútbol femenino, y Elina Rodríguez, la figura de Las Panteras (vóley), que emigró a Italia y cursa desde Europa. Y próximamente tendrá un alumno nuevo, ya que Gonzalo Rodríguez se anotó la semana pasada para completar el último año que tiene pendiente.

Fuente: Clarín

Mostrar más
 

Noticias Relacionadas

Comentarios:

Botón volver arriba