
Podríamos pensar que se trata de una broma, o la escenografía de una graciosa obra de teatro para la temporada… pero no, es una de las sillas de ruedas con las que personal del Hospital Illia transporta a sus pacientes.
A pesar de los reclamos insistentes por falta de insumos, personal y demás elementos, aún hay un largo camino por recorrer.








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